EFRAIN SUBERO
La Navidad en la literatura venezolana
Por: Eneida Valerio Rodríguez
El compilador y presentador de la obra: La Navidad en la literatura venezolana, Efraín Subero, lo presenta con una serie de trabajos dedicados a la Navidad que nos arroba cada año, por la complejidad de su significación para el mundo cristiano y en consecuencia, con la riqueza milenaria de la tradición.La selección de prosistas importantes y sus temas en cuestión, casi todos de principios del s. XX, describen las tradiciones, costumbres, música y gastronomía en estos días de amor singular y particular.
Subero, cuando exalta la tradición insular en la presentación de esta obra, nos recrea en las particularidades del nativo, que abarca desde el comportamiento social, hasta uso del lenguaje simple, entre amigos y compadres. Ofrece en este sentido, su casa y permite el descanso al visitante, que cantando viene desde otras familias, donde hubo degustación de ron, destilado de alta calidad desde la época colonial. Cuestiona el poeta y académico, las Misas de Aguinaldos, que por un tiempo se cambiaron a las 7pm.y refiere que estas circunstancias,constituyen riesgos que tambalea la tradición, en el caso particular de Nueva Esparta.
Noche de Reyes, de Andrés Eloy Blanco, destaca la presencia de estos magos llegados a Belén después de seguir su famosa estrella para apostarse ante el Niño Dios con oro, mirra e incienso. El cumanès destaca de su nativa Cumaná, el tradicional reparto de juguetes cada 6 de enero. La noche que debieron entregarle el suyo, fue de larga espera y le permitió contemplar la Luna de su ciudad, definida entonces, como la más bella del país en noches de enero. Esperó y esperó. Al final, Melchor, se acercaba aun su color la Luna de Cumaná, lo visibilizó y se llevó sus zapaticos colgados en las ventanas de su solariega casa.Al dia siguiente las autoridades le decomisaron 6 pares de zapaticos. Cada uno, para igual número de hijos.
Andrés Eloy Blanco, cuenta, sin dejar de aprovechar su determinada posición politica, que hubo noches tristes en aquella ciudad, porque la situación era difícil, la Revolución Restauradora, mató a su tio Marcial Blanco, un buen hombre, escribió.
Mariano Picón Salas, describe la Mérida de su nacimiento en Allà Lejos, Un dejo de tristezas, cuando remontada a su niñez el paisaje nativista, trastoca su olfato con el olor inacabado de las hallacas, plato ya formal en cada mesa del venezolano y cuya condición económica del comensal, no importaba.Todos la disfrutaban en aquella ciudad, pobre pero llena de aguas vertidas desde sus montañas.
Agrega con gran tino en su prosa ; “La Barbería” de Don Ramón Puentes, sitio de reunión para lo propio del negocio y para aprovechar en largas tertulias literarias que sabía mantenía muy bien. Estaba seguro, que Don Ramón, leía a los grandes del momento y así, dejaba colar revistas literarias en estantes con tope de granito, para sus destacados clientes.
Pedro Emilio Coll, Villancicos de 1902 destaca en este texto un conocimiento profundo de la política del momento año de 1902.Año de la Revolución Liberadora o Restauradora y señala, que los villancicos introducen la protesta ante las calamidades generadas. Cita unos muy populares que aparecieron para esas festividades; ¡Las bolas! ¡ El Cojo! ¡El guayabol!.Son villancicos o aguinaldos de versistas anónimos para cantarse en Navidad.
Algunos decían:
Pidote ¡Oh Niño!,la potente gracia
De transformar mi corazón de cieno.
Diciembre de 1902.
DESPIECE
Efraín Subero nació en Margarita 1931
Falleció en Caracas en 2007
Poeta, ensayista, docente universitario en la UCV y UCAB, periodista. En la Escuela de Comunicación Social fundó la Cátedra de Cultura Contemporánea de América Latina, Fue Director de la Escuela de Letras.Profesor invitado de varias universidades. Fue miembro de la Academia Venezolana de la Lengua y de la Real Academia Española.

Excelente reportaje acerca de la navidad venezolana. Felicitaciones
En la medida que leía, tu descripcion, al que no le encontré un adjetivo mejor que «afectivo cariño», me trasladé a illo tempore, que no deja de estar. Y solo debo por ahora felicitarte . Gracias Eneida, que bueno que estés por aquí.
Excelente me gustó
Buen escrito, Eneida.
A propósito de la barbería de Don Ramón, te comento sirven Churuguara yo conocí al ultimo barbero buque afeito a bolívar.