Por: Pedro González Silva
¿Donald Trump o Kamala Harris?
Esta es la interrogante que se hacen los estadounidenses (y yo diría que el mundo entero), a pocos momentos de efectuarse las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
Este martes 5 de noviembre se efectuarán dichos comicios, que cuentan con interesantes “particularidades” que le han dado entusiasmo, tensión, sorpresas y hasta temor.
Veamos algunas de estas “particularidades”. Es la primera vez en mucho tiempo, que un ex Presidente que haya sido derrotado al tratar de ser reelecto luego de su primer mandato, vuelva a aspirar en la siguiente elección.
Al respecto, recordemos que el demócrata Jimmy Carter fue elegido Presidente en 1976, y en 1980 aspiró a la reelección, pero fue derrotado por el republicano Ronald Reagan. Luego de eso, no aspiró más a la Casa Blanca.
En 1988, el republicano George Bush (el padre de George W. Bush), fue electo Presidente de EEUU, y cuatro años después se postuló a la reelección, y fue derrotado por el demócrata Bill Clinton. Tampoco volvió a lanzarse a la presidencia.
Trump logró el triunfo en 2016 frente a Hillary Clinton, pero en 2020 lo derrotó Joe Biden.
Cuatro años después, el ex mandatario es de nuevo candidato presidencial. Otra “particularidad”, es que, por segunda vez, Donald Trump debe enfrentarse a una mujer (y además, es la segunda vez que una mujer aspira con chance al cargo), lo que sin duda aviva su fama en relación al trato con el sexo opuesto, tomando en cuenta que el candidato republicano no tiene ningún problema en lanzar duros epítetos contra su rival, sin importarle mucho que se trate de una mujer.
Y su duelo contra Harris tiene otra particularidad, pues ella no era originalmente su contendora; el elegido era el actual Presidente, Joe Biden, quien fue presionado a retirarse por tener signos de demencia senil, hecho que había aprovechado Trump para afincarse en su contra, pero tanto le dio, que lo sacó del juego antes de las elecciones.
Asimismo, Trump ha sido candidato bajo la amenazante sombre de diversas demandas y juicios legales, pero hasta el momento, ha logrado sortear todos esos obstáculos.
La actual Vicepresidenta, Kamala Harris reúne dos condiciones que la colocan a la vanguardia de un Estados Unidos que ha logrado superar prejuicios, y en donde son los demócratas los que han dado los pasos que representan una reivindicación social; ella es negra y es mujer.
Por la negritud, ya Obama le quitó la posibilidad de ser la primera persona afrodescendiente en ocupar la Casa Blanca; tampoco es la primera candidata en ser mujer porque ya Hillary Clinton tuvo ese honor, pero sí puede convertirse en la primera mujer en llegar a la Presidencia de Estados Unidos, y como los norteamericanos toman tanto en cuenta estas estadísticas, tendríamos que decir que sería la primera mujer negra en llegar a la Presidencia, por lo que seguramente, luego empezarán a apostar cuál será en el futuro la primera mujer blanca que ocupe ese cargo.
Si nos vamos a estadísticas supersticiosas, como Harris es mujer, Trump sería el favorito, porque ya derrotó a otra mujer en el pasado (ah, y además también le ganó a otra mujer la candidatura en la contienda interna de este año); pero, si tomamos en cuenta el cargo de Harris, Vicepresidenta, entonces Trump debe cuidarse, por ya alguien que primero fue Vicepresidente (Joe Biden), lo derrotó.
En Estados Unidos hacer encuestas es cosa de locos, porque como sabemos, de acuerdo a su sistema electoral, un candidato que obtenga mayoría de votos populares, puede perder la elección si su rival gana en estados con mayor cantidad de delegados a los colegios electorales.
Como ejemplos recientes, George W. Bush ganó la presidencial en el 2000, con menos votos populares que su rival demócrata, Al Gore, e igual ocurrió en 2016 con el triunfo de Donald Trump en los colegios electorales frente a Hillary Clinton, que logró más votos populares.
La guerra electoral en EEUU es “a morir”, con un ambiente muy polarizado, y donde de lado y lado se lanzan acusaciones muy fuertes, que en muchos casos llegan a la ofensa personal. Allá la gente puede votar por adelantado y por correo, pero solo se contarán los votos el martes 5 de noviembre, y veremos, con bastante expectativa, como van llegando las estadísticas de cada estado, y no nos fijaremos tanto en los votos que van sacando cada uno, sino en los delegados que van sumando. Hagan sus apuestas.
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