Por: Azalea Liscano Henríquez

Resistencia: Es Nuestro Momento

Venezuela sigue ¡Resistiendo! Sabemos, será el tiempo más cruento en esta etapa de lucha por preservar la democracia. Hemos hecho todo lo conducente, para manifestar nuestra disconformidad, con la burla del Gobierno, ante la decisión tomada y lo que hemos obtenido, es una actitud hostil, tozuda y en apariencia indoblegable…

Sólo imagine como se sienten ellos, angustiados, acorralados psicológicamente, en el área económica, física, moral, política. La guerra entre ellos mismos, las competencias por resquicios de poder, de dinero, problemas de finanzas, por comisiones, raspando ollas y algunos, robando lo que encuentran.

Todo ello nos permite entender el sufrimiento terrible, de la derrota interna de los 3 millones de chavistas, que saben lo que pasó y muchos se preguntan, ¿cómo es que un movimiento político que dejó de ser poder, se quiere imponer como gobierno, en una deriva autoritaria, como la que estamos viviendo? Frente a una gran tensión, que vibra más alto entre ellos, e intentan que no se haga pública, pero siempre se filtra y obliga a los líderes del PSUV a activar un “discurso normalizador” que es muy vigilado… con un montaje, para el día 10 de enero 2025, en el que Nicolás Maduro quiere juramentarse como presidente.

La Pretensión Antidemocrática

En el chavismo están dispuestos a pagar el alto costo de permanecer en el poder. Maduro lucha consigo mismo, contra sus miedos y con aliados, por mantenerse en la presidencia y establecer un gobierno de facto, ante el mayor fraude electoral en la historia Latinoamericana, con mecanismos de presión para mantener el hilo tensional democrático.

El PSUV como movimiento político, tiene una disyuntiva de legitimidad: el apoyo popular o ser una fuerza de ocupación militar, si se mantiene en el poder. Hay que apelar a los bien pensantes del chavismo- señala Laboratorio de Paz- el PSUVE busca la racionalidad política, sin llegar a la línea más dura, en esta deriva.

El gobierno roba las elecciones, expropia las Actas Electorales y lo reconoce ante su gente, como “un efecto administrativo menor” y con ello, pretende asirse al poder, en un momento que ha cambiado la actitud de la ciudadanía y se amenaza la gobernabilidad, con una línea dura que maneja Diosdado Cabello, en una nueva configuración, a través del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz

Si se juramenta Maduro, muere la oposición política y aparece la disidencia, porque el Plan es, no permitir la posibilidad constitucional de la juramentación del presidente electo Edmundo González Urrutia.

El PSUV, está en el mayor momento de debilidad de su historia, como partido político -según analistas- Maduro es el peor líder de la historia democrática del país, y pierde 1.100 votos cada día, reduciendo al mínimo el capital político logrado por Hugo Chávez, además -aseguran- que hay sectores que tienen muchas dudas, de saltarse las reglas democráticas, ante el avasallante triunfo que obtuvo la oposición.

Rafael Uzcátegui- Sociólogo, defensor de derechos humanos, comunicador y editor independiente, entrevistado por la colega Luz Mely Reyes, periodista, escritora y analista venezolana, directora y cofundadora del medio digital Efecto Cocuyo -señala- “El plan del PSUV, es liderizar una tendencia de renovación del partido, como una necesidad, para no permitir que haya una alternabilidad del poder y pretenden crear una disidencia, opacando a la oposición, cerrándole las puertas, para forzar una situación como Cuba o Nicaragua, de gobiernos no democráticos”.

Y -sugiere- el sociólogo Rafael Uzcátegui, si se inicia una nueva fase de resistencia democrática, se deben crear estrategias entre la gran Alianza Nacional de todos los partidos, con la obligación política de todos los sectores, de conformar un Frente Unitario, por la gravedad de lo que ocurrirá el 10/01/25, día en el que Maduro se intentará juramentar y pretende desconocer la voluntad popular, por lo que no tendrá legitimidad de origen, ni legitimidad de desempeño.

Laboratorio de Paz, asegura que la vandalización de 9 estatuas de Chávez, golpeó el imaginario popular del chavismo. El trabajo del PSUV en este momento, es fortalecer las filas del partido, por lo que requiere mantener la mentira, para robustecer una cohesión sin fracturas, hasta el 10-01-25, que no haya dudas, ni preguntas, aunque sus líderes, no tienen duda, que se les está reduciendo el capital político del chavismo cada día.

Una mentira sostenida por el PSUV, para los 3.316.135 millones de votos que obtuvo Maduro el 28J, busca la cohesión del partido y aunque hay mucho fanatismo, también hay sectores que vieron lo que pasó y saben que no está bien, a lo que los está conduciendo el partido… La gente pregunta ¿Cómo sostiene el PSUV, las muertes, torturas y violación de DDHH? Hay factores dentro del chavismo, que no tienen la capacidad de explicarse, ¿por qué se ha permitido la persecución, la tortura e incluso la muerte en custodia, bajo la protección del Estado?

Unión Estratégica contra la Mentira

Con este nuevo panorama que se proyecta en la mente y planificación de los “líderes del chavismo”, para la oposición, se inicia una nueva disidencia, que nos obliga a establecer líneas de unión de todos los partidos de oposición, para tejer la unión del país, desde lo particular a lo general, si queremos salvar la República- asegura- Uzcátegui.

Y para la defensa de la democracia, para renovar esa conciencia y enfrentar a quienes pretenden violentar el sufragio del 28J es un hito, que el partido de gobierno, ha tomado la decisión más grave, violentando la voluntad política de la ciudadanía y las líneas constitucionales.

La comunidad internacional debe vigilar el debilitamiento de instituciones democráticas y de la gobernanza en Venezuela y regiones del sector, por la gravedad de lo que está por darse en el país a escasos días de la toma de posesión venezolana.

Dentro del PSUV hay mucha gente, a favor de salvar la democracia, incluso pensamientos individuales, partidos políticos, chavistas de buena voluntad, gente que no han sido convencidas de desconocer lo que pasó el 28. Incluso-cita Uzcátegui- hay un movimiento inclusivo, donde se puedan ejercer los derechos civiles y políticos, incluso que puedan en el tiempo, fortalecer al PSUV, para ser oposición.

La victimización de Nicolás, demonizando la posibilidad de pérdida, con el manejo de muchos prejuicios y temores, para convencer a ese número de chavistas, bajo un imaginario oscuro, que privatizaran al país, y que el imperio definirá las reglas, ha inculcando temores entre sus seguidores, por la derrota de las elecciones del 28 de julio de 2024.

Inicialmente hace referencia a la persecución política y revanchismo de que, si la oposición llega al poder, habrá represalias contra miembros del PSUV, incluidas purgas dentro de la administración pública y persecución judicial a líderes chavistas. Este miedo se fundamenta en acusaciones previas de la oposición, contra altos funcionarios del gobierno, por actos de corrupción y violaciones de derechos humanos.

Les amenazan de que vendrá la desestabilización social y económica, para lo que la narrativa oficialista advierte, que la victoria de la oposición, podría llevar a un colapso económico, así como el riesgo de desmantelar los programas sociales, afectando a los sectores más vulnerables.

Los Miedos de Nicolás

Les aseguran a los chavistas, que Venezuela sufrirá una intervención externa, que abriría las puertas a una mayor injerencia de Estados Unidos en asuntos internos, poniendo en riesgo la soberanía nacional, con la privatización de activos estratégicos como PDVSA y otros recursos naturales claves. Además de que sectores organizados armados y respaldados con mercenarios internacionales, actuarán con violencia y represión.

La idea del PSUV -señala Rafael Uzcátegui, director de Laboratorio de Paz- es fortalecer a los integrantes del partido, planteando escenarios, donde la oposición democrática, podría desatar una ola de represión contra movimientos sociales y sectores chavistas organizados, intensificando conflictos internos.

Estas estrategias buscan movilizar a la base electoral del PSUV y asegurarse su respaldo, apelando a un discurso de resistencia, frente a lo que describen como una posible amenaza existencial para su proyecto político y social. Estas narrativas reflejan, la incertidumbre que enfrenta el gobierno.

Como vemos el deseo del PSUV, es preservar el poder en Venezuela que sabemos, no les corresponde democráticamente. La ciudadanía, no puede hacer nada más que estar muy atentos ante lo que está por darse, más no desde la angustia y la desesperación. ¡Ya es suficiente! Con lo que se enfrenta el venezolano, en el día a día, para sobrevivir. Debemos mantener la calma y la serenidad interior. Sabemos que ganamos y ello, no admite ninguna discusión.

La conciliación es el método ideal, para fortalecer el proceso democrático y el mismo presidente electo, Edmundo González Urrutia asegura, que el debate es esencial para construir consensos, algo que hoy, él considera indispensable, en una Venezuela que necesita reconciliación.

¡Tengamos esperanza de que así ha de ser!

NADA TE TURBE

Nada te turbe, nada te espante todo se pasa,
Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza,
quien a Dios tiene, nada le falta sólo Dios basta.

 Santa Teresa de Jesús.

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