Por: Pedro González Silva

Elecciones 1963: La democracia entra en “calor”

Para las elecciones presidenciales de 1963, ya el país le ha tomado el gusto a la democracia, y a la participación electoral. Proliferan candidatos presidenciales y partidos políticos, el ambiente democrático se dinamiza.

En las elecciones de 1963, Acción Democrática se encontraba un tanto debilitada. En primer lugar, el ser partido de gobierno, generalmente provoca cierto desgaste, aunque todavía quedaba en la gente ciertas reminiscencias de los tiempos autoritarios, y por eso muchos le hacían caso a la creencia de que “gobierno no pierde elecciones”.

Pero fundamentalmente, las causas del debilitamiento de AD, fueron dos divisiones que sufrió el partido, muy cercana una de otra: primero, la mayor parte de la dirección juvenil adeca, abandonó el partido para formar el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en abril de 1960, organización que junto al PCV, y bajo influencia de la recién instaurada revolución cubana encabezada por Fidel Castro, decidió ir a la lucha armada.

Poco tiempo después, por discrepancias con la acción gubernamental del partido, una porción importante (por lo menos la mitad) de directivos del CEN de Acción Democrática, provocan una nueva división en el partido.

Como de lado y lado había figuras directivas de peso en el CEN de AD, el Consejo Supremo Electoral dictamina que para 1963 acudirán a los comicios dos AD, una denominada AD-Gobierno, y la otra AD-oposición, pero ninguna de las dos podrá usar la tarjeta blanca, ni el tradicional símbolo de Acción Democrática.

Es así que AD-Gobierno (donde quedaron los dirigentes más emblemáticos del partido (Betancourt, Gallegos, Leoni, etc) usaría una tarjeta de color negro, con la figura de “Juan Bimba”, que representa a una persona de extracción popular, y que AD usaba como emblema de campaña desde sus inicios.

Mientras, AD-Oposición, cuyo líder era un prominente miembro del CEN, Raúl Ramos Giménez, usaría una tarjeta plateada con la figura de un caballo en movimiento.

Recuperaría los símbolos y color del partido, la AD que lograra obtener mayor cantidad de votos.

En Copei no había mayor problema con la candidatura, en el partido verde, la candidatura de su fundador y secretario general, Rafael Caldera, era indiscutible, y desde 1947 cuando se lanzó por vez primera, esta candidatura había ido creciendo, aunque lentamente, en su votación.

En esta ocasión, Jóvito Villalba decidió asumir rol protagónico, y por primera vez, con el apoyo de su partido Unión Republicana Democrática (URD), lanzó su candidatura presidencial, luego de atravesar por pugnas en el seno de su partido, donde un destacado líder, que fuera miembro de la Junta Patriótica contra Pérez Jiménez, Fabricio Ojeda, decidiera llamar a la lucha armada, lo que le valió su expulsión de la tolda amarilla.

Del MIR, partido que surgió con la primera división de AD, salió un nuevo partido que no estuvo de acuerdo con la lucha armada: Fuerza Democrática Popular (FDP), liderado por Jorge Dáger, quien le ofreció apoyo para una nueva candidatura presidencial al contralmirante Wolfgang Larrazábal, quien en el 58 había logrado un segundo lugar y una gran votación. Por eso el FDP adoptó como símbolo un timón.

Entre URD y FDP hubo conversaciones para lograr una coalición entre ambos partidos, buscando que la tolda amarilla repitiera el apoyo que en el 58 le dio a Larrazábal, sin embargo, no hubo finalmente un acuerdo.

El destacado escritor e intelectual Arturo Uslar Pietri, hombre ampliamente conocido en el país gracias a su programa cultural de TV “Valores Humanos”, aceptó la candidatura presidencial por parte de sectores independientes que se constituyeron en un grupo de electores denominado Independientes Pro Frente Nacional (IPFN), que adoptó como símbolo una campana, y del que luego de esas elecciones salió un nuevo partido con ese mismo símbolo: el Frente Nacional Democrático (FND).

AD-Gobierno, partido solidario con el gobierno de Rómulo Betancourt, eligió como candidato presidencial a uno de sus más destacados líderes: Raúl Leoni, mientras que AD-Oposición designó a Raúl Ramos Giménez.

Y finalmente, entró en el juego electoral un personaje al que muchos calificaron de “folclórico”, por sus posturas y vestimenta extravagantes. Este personaje siempre vestía con corbata de lacito, cabello más engominado que el de Caldera, con posturas radicalmente anticomunistas, y que decía ver extraterrestres: Germán Borregales, quien fundó el parido Movimiento de Acción Nacional (MAN), cuyo símbolo era la cruz de Santiago de León.

Borregales había escrito un libro titulado “Copei hoy, una negación>”, donde criticaba al partido verde por abandonar sus posturas de extrema derecha. Recordemos que Copei antes usó el nombre de Acción Nacional, de allí el nombre del partido de Borregales, el MAN.

Finalmente, se inscribieron como candidatos presidenciales para las elecciones del primero de diciembre de 1963, siete personas.

El candidato de AD-Gobierno, Raúl Leoni, ofrecía “mano dura” contra la guerrilla, y una política sin sectarismos en su gestión gubernamental; lanzó como consigna: “Vota por la negra, para recuperar la blanca”. Jóvito lanzaba puntas a los demás candidatos: “Hay candidatos continuistas, hay candidatos oligarcas, y sólo hay un candidato del pueblo: Jóvito”.

La propaganda de Uslar decía “Gana con la campana” y “Arturo es el hombre”. Copei hacía travesuras en los afiches de Uslar Pietri, pues debajo de la consigna que éste colocaba en su propaganda “Arturo es el hombre”, Copei venía y le pintaba un agregado: “Pero mejor vota verde, porque Caldera es el mejor”.

Borregales decía en sus afiches: “Por una Venezuela sin comunismo y sin hambre”, y AD-Oposición llamaba a votar por “el caballo del triunfo”.

Otro elemento interesante que hubo en esta campaña electoral, fue la realización de dos debates entre candidatos; el primero fue entre Jóvito Villalba y Rafael Caldera, con un tema especifico a debatir: la posibilidad de separar los comicios parlamentarios de los presidenciales, propuesta hecha por Copei. En aquel tiempo, ambas elecciones se hacían un mismo día.

Aquel debate fue a principios de 1963, pero ya a finales, y con la campaña ya entrada en calor, se realizó otro debate, sobre diversos temas programáticos, entre Arturo Uslar Pietri y Rafael Caldera.

En este debate, se destacó muy especialmente, la altura y civismo con que los candidatos abordaron el debate.

El moderador de ambos encuentros fue el célebre moderador de programas de opinión de TV, Carlos Rangel.

Los comicios se efectuaron el 1 de diciembre, y el ganador fue el candidato apoyado por AD-Gobierno, Raúl Leoni, con 957.574 votos (32,81%), seguido del candidato de Copei, Rafael Caldera, con 589.177 votos (20,19%), y de tercero Jóvito Villalba, candidato de URD con apoyo del PSV y MENI: 551.266 votos (18,89%); en cuarto lugar Arturo Uslar Pietri (IPFN): 469.363 votos (16,08%); quinto Wolfgang Larrazábal (FDP): 275.325 votos (9,43%); sexto Raúl Ramos Giménez (AD-Oposición): 66.880 votos (2,29%), y por último Germán Borregales (MAN): 9.292 votos (0,32%).

De estos resultados se pueden sacar las siguientes consideraciones: AD queda bastante debilitada, con apenas 32% del electorado (Betancourt había ganado con 49%), pero gracias a la diversidad de opciones opositoras, esa cifra le permitió ganar holgadamente las elecciones y mantenerse en el poder, además de resolver de modo aplastante el conflicto con la AD-Oposición (que luego pasaría a llamarse PRIN, y luego PRN), que apenas alcanzó un 2% del electorado.

Caldera, al ocupar el segundo lugar y aumentar nuevamente su votación, se posiciona como opción a futuro, desplazando el liderazgo de Jóvito Villalba. Arturo Uslar Pietri es catalogado como “fenómeno electoral” por su alta votación, y por haber ganado en Caracas. Generalmente, esos “fenómenos” luego se desinflan, y así ocurrió con el partido de Uslar en siguientes comicios.

La opción de Wolfgang Larrazábal, quien cifraba sus esperanzas electorales en la alta votación del 58, se desinfla. Precisamente, en el 58 él fue también un “fenómeno electoral”. Curiosamente, estos “fenómenos” obtenían su mayor votación en Caracas.

Y Borregales inaugura la lista de candidatos que en sus resultados electorales alcanzaron porcentajes por debajo del 1%.

starpetrvs@gmail.com

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