Por: Pedro González Silva
Constituyente de 1952, el gran triunfo de Jóvito
A pesar de su aplastante triunfo, el gobierno democrático de Rómulo Gallegos sufrió de gran inestabilidad política, y no logró ni siquiera, un año de permanencia en el poder: fue derrocado el 24 de noviembre de 1948, por los mismos militares con los que Acción Democrática derrocó a Medina el 18 de octubre de 1945.
El régimen militar, cuyo primer Jefe fuera asesinado, llegó al 52 bajo el mando de Marcos Pérez Jiménez, quien para darle carácter “constitucional” a su dictadura, convocó a elecciones universales, directas y secretas, para elegir una Asamblea Constituyente que redactara una nueva Constitución.
Por aquellos años, los partidos más radicalizados y perseguidos eran Acción Democrática, y el Partido Comunista de Venezuela. La mayoría de sus dirigentes estaban en la clandestinidad, presos o en el exilio.
Ante el llamado a elecciones del régimen de Pérez Jiménez, estas organizaciones políticas optaron por la abstención.
Contra Unión Republicana Democrática (URD) y Copei, el régimen había sido más permisivo, y dejaba a sus líderes actuar políticamente, con ciertas limitaciones, pero su dirigencia no estaba siendo objeto de persecuciones ni habían tenido que salir para el exilio.
Es así que ante el llamado a la abstención hecho por AD, URD, y su líder Jóvito Villalba, a la cabeza, hicieron un vehemente llamado a la participación electoral, para derrotar a la Dictadura con votos.
Por su parte, Copei efectúa un gran mitin en el Nuevo Circo de Caracas, y su líder, Rafael Caldera, en un memorable discurso, señala: “Escogemos la lucha”, donde deja sentada la posición de su partido, de mir a la contienda electoral.
El Gobierno, por su parte, crea su propio partido político: el Frente Electoral Independiente (FEI), para participar en estas elecciones.
El FEI se lanzó a la campaña buscando conquistar apoyos para el Gobierno, y entre sus lemas estaba: “La constituyente debe representar al pueblo, y no a los líderes fracasados”, además de indicar que “luchamos por la constitucionalidad”. El color electoral del FEI era azul con amarillo.
Pero quien realmente realizó una campaña vibrante, impactante, y de verbo encendido, fue Jóvito Villalba, junto con su partido URD. La campaña de Jóvito fue tan aguerrida, que más bien parecía elo candidato presidencial, que un candidato a una constituyente.
El lema de URD era retador: “Todos de pie, todos unidos, para conquistar la libertad. Vota Amarillo. El pueblo triunfará”.
Es así como finalmente, se llevan a cabo las elecciones para la constituyente del 52, el 30 de noviembre, que habría de convertirse en una fecha heroica para el partido URD, que obtuvo un triunfo resonante.
A final del día, en la casa del partido amarillo, Jóvito Villalba era vitoreado y exaltado, como el líder de aquella gesta electoral. URD, a pesar del llamado abstencionista de AD, logró una impresionante votación de 1.198.000 votos aproximadamente, lo que significaba un 62% del electorado. El FEI logró, con toda la maquinaria del régimen a su favor, 403.000 votos (21%), y Copei 306.000 votos (16%).
Una vez “rodando” estos resultados por todo el país, el régimen de Pérez Jiménez destituye a las autoridades electorales, prohíbe a los medios periodísticos la divulgación de resultados, y manda a detener a Jóvito Villalba, y lo expulsa del país.
Finalmente se dan a conocer unos resultados manipulados, donde el FEI obtiene 788.000 votos, URD 638.000 y Copei 300.000. Y por supuesto, en número de escaños el FEI logra mayoría absoluta, por lo que en 1953 esa constituyente aprueba una nueva Carta Magna, que le da amplios poderes a Marcos Pérez Jiménez.
