Negocios escandalosos
Por: Pedro González Silva
El título de este artículo, podría parecer el de una película de acción, pero es una realidad en la avenida Aldonza Manrique, donde el auge comercial está amenazando la condición de zona residencial que tiene esta transitada vía de la urbanización Playa El Ángel, del Municipio Maneiro.
Este lugar siempre se había caracterizado por su tranquilidad, y siempre había contado con comercios que desarrollaban sus labores respetando esa tranquilidad. Recordemos negocios que ya no existen, como la célebre panadería Saint Germain, el excelente restaurante “Casa vieja”, o las hamburguesas de Byblos, tradicionales lugares de encuentro, u otros que todavía existen, como Pida Pizza, o el Dolphin.
Fueron llegando (y algunos ya se fueron) otros establecimientos como Family Market, Subway (ahora Mr. Sub), Avila Burger, así como una tienda de ropa de alta gama, entre otros, que se unieron a establecimientos ya tradicionales en la zona, como Farmatodo.
Sin embargo, de un tiempo para acá, comenzaron a invadir la zona, negocios escandalosos, que se presentan como restaurantes y luego quieren convertirse en discotecas o antros nocturnos.
No sabemos si esto es estimulado por la Alcaldía, en todo caso, ha sido permisiva con este tipo de negocios desde que está Morel David Rodríguez al frente. Hemos visto publicidad del Ejecutivo Municipal con lemas como “Maneiro está de juerga”, y el epicentro de esta “juerga” es la avenida Aldonza Manrique.
La moda de negocios escandalosos comenzó con un pequeño abasto que tenía un nombre algo así como “24×7”, y que para anunciar su inauguración puso una miniteca a todo volumen durante toda una noche, hasta casi las seis de la mañana, y ninguna autoridad le puso coto.
Luego vino “Villa Chapa”, que empezó como un restaurant especializado en cachapas, y que luego, tal vez bajo un cambio de dueño, quiso pasar a ser un antro nocturno, con música a todo volumen, hasta altas horas de la noche.
A partir de allí, empezó a regarse entre muchos de los negocios de la zona, la idea de que, para atraer público, tenían que armar escándalo, de día y de noche. Es así como, fueran del ramo que fueran, impusieron la “moda” de colocar cornetas a las puertas de los establecimientos, cada uno a un volumen mayor que el otro, como si fuera una “guerra de minitecas”.
Es así como la antigua Saint Germaín (ahora “Adictivo”), la minitasca “Vicios”, La Terraza, el restaurant de parrillas “El Solar”, hamburguesas Chilys, Prolicor, etc., tienen sus respectivas cornetas a las afueras del establecimiento.
Hasta Pollos El Cacique, tradicional franquicia que en otros lugares se caracteriza por ser un restaurant tranquilo donde se va a comer pollo, en Playa El Ángel se adaptó a la moda, y puso su corneta también, a las afueras del establecimiento.
Un porcentaje muy alto de la música que colocan a todo volumen, es el reggeaton, especialmente el que tiene las letras más groseras.
Bueno, así se presenta la situación durante el día, y más hacia la tarde; hasta allí, en fin, vaya y pase… pero llega la noche, y algunos de estos establecimientos, que ya entran en el rango de los abusadores, intensifican sus prácticas escandalosas.
El premio actualmente se lo lleva el restaurant de comida árabe Marroush, que tiene la costumbre de iniciar sus “rumbas” hacia las 10 de la noche, y no paran hasta las dos de la mañana, y en ocasiones hasta las 3…
Suelen, además, colocar un kareoke, con el cual los alaridos de los que prueban demostrar sus cualidades artísticas, se escuchan en toda la urbanización. Colocan “música en vivo”, en donde el animador exhala berridos aún más chillones. Además, el sonido de los bajos y de la percusión es tan fuerte, que retumban en los oídos de los vecinos de Playa El Ángel, que intentan en vano poder dormir.
En ocasiones los vecinos tienen que llamar a Polimaneiro para que ponga freno a la situación, gracias a esto, el negocio se “tranquiliza” un tiempo, y luego, cuando piensan que ya se olvidó el asunto, vuelven a las andadas.
Nos preguntamos qué tipo de permiso tienen negocios como éste, nos preguntamos si en Playa El Ángel están permitidos los antros nocturnos, que, además, por la ingesta de licor, atraen situaciones peligrosas, y nos preguntamos qué pasa con las leyes contra la contaminación sónica, pues incumplirlas es un delito, de acuerdo a lo que señala la Ley Penal del Ambiente. Cualquier persona que se vea afectada por el incumplimiento de esta legislación, puede acudir a la Fiscalía.
Nos parece muy bien que haya auge comercial, y felicitamos al Alcalde por lo que esté haciendo en este sentido, pero, como dijimos en otra ocasión, esto debe hacerse respetando la tranquilidad de los vecinos.
