Íñigo Errejón abandona la política entre sospechas de comportamientos machistas a raíz de las acusaciones anónimas que llevan desde principios de esta semana vertiéndose hacia él.

El portavoz de Sumar en el Congreso ha anunciado este jueves que deja su escaño en el Congreso de los Diputados, donde hasta ahora permanecía al frente de la portavocía del grupo parlamentario que preside la vicepresidenta Yolanda Díaz.

La dimisión ha llegado a través de un comunicado en X (antes Twitter), pasadas las dos y media de la tarde, y con la que el ya exdiputado «espera contribuir a reparar errores» a los que, sin embargo, no hace mención.

En él, explica su renuncia aludiendo al «patriarcado» y al «proceso de acompañamiento psicológico» en el que lleva ya «un tiempo» trabajando.

En paralelo y a raíz de las ya mencionadas acusaciones, Sumar abrió a principios de esta semana una investigación, tal y como ha informado el espacio este jueves apenas un par de horas después de conocerse la noticia de la dimisión: «Iniciamos un proceso para recabar información sobre las declaraciones que habían vertido, fundamentalmente en redes sociales, sobre Íñigo Errejón tras las informaciones aparecidas esta semana», comunican fuentes de la formación.

Errejón arranca su comunicado en X aludiendo a una «una década en la primera línea« que ha »desgastado« su salud física y mental. Motivo por el cual, ha proseguido, «anuncio así, como ya he comunicado a mis compañeras y compañeros responsables, mi dimisión como portavoz del del Grupo Parlamentario Plurinacional de Sumar, dejo el escaño en el Congreso y todas mis responsabilidades políticas».

Admite, además, haber llegado «al límite de la contradicción», entre «el personaje y la persona» y «entre una forma de vida neoliberal y ser portavoz de una formación que defiende un mundo nuevo, más justo y humano» como es Sumar.

En este sentido, admite que lo que ha hecho todo este tiempo en primera línea de la política ha sido «subsistir» con comportamiento «que se emancipa a menudo de los cuidados, de la empatía y de las necesidades de los otros». Una dinámica que le ha generado, dice el exportavoz de Sumar, una «subjetividad tóxica» -«que en el caso de los hombres multiplica el patriarcado»- con compañeros de trabajo y organización, con relaciones afectivas e incluso con sí mismo.

También explica que la necesidad de abandonar la política institucional -y con ella «sus exigencias y sus ritmos»- llega a raíz de «un ciclo político intenso y acelerado» que ha desgastado tanto su salud física como mental, así como su «estructura afectiva y emocional». Motivo por el cual, ha dicho, lleva «un tiempo« trabajando »en un proceso personal y de acompañamiento psicológico«.

«Termino la etapa más importante de mi vida. Una etapa dura y apasionante. Con aciertos de los que estoy orgulloso y errores que espero contribuir a reparar con esta decisión», concluye Errejón. Aun así, asegura, seguirá «militando» y «comprometido».

Vía ABC

Foto Cortesía

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