Por Azalea Liscano Henríquez
Reverberación Fosfórica del Mar
¡El Último…Libre por todos!
Hemos aprendido a ver el vaso de agua medio lleno y los que aún no lo han aprendido, es tiempo de ver hacia atrás y observar cuánto hemos crecido, en esta Venezuela que se va perfilando hacia la democracia, porque el lastre se cae a pedazos, no tiene sustentación.
La esperanza es un estado de ánimo optimista en el que aquello que deseamos o aspiramos nos parece posible. En este sentido, la esperanza supone tener expectativas positivas, relacionadas con aquello que es favorable y que se corresponde con nuestros deseos.
La acción salvadora de Dios se da a conocer en el tiempo, por lo que debe ser esperada con plena confianza, y es en dicha espera, que se pone a prueba la fidelidad. Recordemos, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Clamemos al poder Divino, a Dios Todopoderoso, sigamos rezando, que nos ayude en el tiempo perfecto, de las garras de la oscuridad, de este liderazgo absurdo y de la injerencia de potencias extranjeras, que pretenden complicar los procesos de transición democrática.
Los venezolanos tenemos las cuentas claras y la conciencia también. No importa el circo que tienen montado en ocasión de hacernos creer que ellos obtuvieron la decisión, el valor y el peso de los votantes, no basta el disfraz, de que seguimos en democracia.
Lo que vemos es desesperación, de quienes se enfrentan ante su propio espejo, descorazonados, porque perdieron la gobernanza, sin gestión que mostrar y bajo un gobierno sustentado en amenazas, amedrentamiento, de un liderazgo marcado por la manipulación.
Muchos de sus líderes desequilibrados, iracundos, con manifiesta disonancia cognitiva y neurosis generalizada, personajes que expresan mucha ansiedad, desespero y presión, ante lo que no pueden lograr y a punto de implosionar entre ellos mismos.
Si la democracia se basa en la confianza del pueblo, en sus instituciones. Cuando esta confianza se erosiona, debido a prácticas corruptas, autoritarismo y falta de transparencia, la credibilidad de todo el sistema político está socavada.
Un Remolino de Polvo
La ciudadanía ha perdido el sentido de pertenencia y como ciudadanos, nos sentimos alienados, desconectados y desinteresados de los asuntos públicos. Hay un hartazgo generalizado a todo lo que les representa en el Gobierno, incluso el amor que poseía la gente que les dio el poder desde 1999, es evidente que han perdido la admiración y la estima, ante tanta falsedad y maltrato, quitándoles apoyo y negándoles el voto. Poder que cesa el 10 de enero 2025.
Los venezolanos fuimos a las elecciones presidenciales, en fecha elegida por el chavo-madurismo, sin consultárnoslo. ¡Fue un reto absoluto! Y nos organizamos dentro y fuera del país y fueron a votar, los que a ellos “les dio la gana” ¡Pero no vamos a soltar! Nosotros somos más de 7.303.480 almas deseosas de libertad, de paz, familia, organización, productividad y armonía, que tenemos el derecho y el poder de exigir nuestro espacio democrático, para establecer nuevas coordenadas.
No hay distracción, ni circo que valga, ni encendido de la Cruz de Caracas, ni adelantar la navidad, ni bambalinas, ni fanfarrias, ni gaitas, ni villancicos. Hemos perdido la democracia y estamos deseosos de limpiar espacios, para la organización y rescate de la Venezuela decente. Porque cuando se pierde la democracia, se pierde la capacidad de los ciudadanos de influir en las decisiones que afectan sus vidas, se restringe su libertad y se socava la confianza en el sistema político.
Autocracia, Confrontaciones, Contradicciones y Violencia
Sabemos que poseen el manejo y la destreza del uso de violencia, amenazas, golpes, violaciones, indolencia y falta de empatía por los que padecen. Sufrimos mucho, con miles de detenidos, en condiciones infrahumanas, sin comunicación real dónde se encuentren, sin sus familiares saber si los asesinaron, frente a torturas físicas, emocionales, espirituales, morales y psicológicas, encerrados sin control del tiempo espacial. ¿Dónde los tienen?
Distribuidos entre Tocorón, Tocuyito y el Rodeo I, además del Helicoide…hacinados metidos en lugares que amontonan hasta 20 personas, en espacios de 3mts de largo, por 2mts de ancho. Y pensar en los niños, porque a los 14 años, se es un niño aún… Dicen que están reeducándolos, en inclusión al socialismo a golpes, a gritos, amenazándolos, asustándolos, violándolos ¡Dios!
Edmundo González Urrutia, presidente Electo asegura: “nuestros presos políticos son verdaderos héroes de la democracia y como tal, hemos de honrar su sacrificio. Juntos haremos realidad el mandato del veintiocho de julio y Venezuela volverá a ser libre y a vivir en democracia”. MCM dice: “Con cada detención crece la urgencia para llegar Hasta El Final”!
A pesar todo, “no vamos a soltar”, como en otras ocasiones, en las que el poder de nuestro voto, nos fue arrebatado, por diversas razones, que no vale la pena ni recordar.
También nos arrebataron los medios de comunicación y resurgimos con las RRSS (redes sociales), herramienta poderosa con un gran potencial comunicacional. Logramos cívicamente movilizaciones, protestas organizadas y otras acciones colectivas, para corroborar a organismos internacionales, el descontento de los venezolanos, por la falta de respeto que decidimos y que exige un cambio radical.
El CNE exigió organícense y voten democráticamente, y logramos el objetivo, obtuvimos 7.303.480 votos, sin la participación de la notable cantidad de ciudadanos venezolanos en el exterior. Hemos esperado con decencia democrática, y mucha paciencia durante 85 días desde el 28 de julio, hasta el 21 de octubre. ¡No vamos a soltar!
¿Hará Algo la Comunidad Internacional?
La comunidad internacional, puede actuar como mediadora en el conflicto político venezolano, para facilitar la transición hacia la democracia, puede brindar asistencia técnica y financiera, para fortalecer instituciones democráticas y promover, la ayuda que se requiere en este momento, sin pensar que hay injerencia, ni mucho menos violación o irrespeto a la Constitución.
Venezuela está viviendo una situación caótica, no hay quien mire por ancianos, enfermos, niños y muchas familias que, por dignidad, callan su hambre y necesidad, de tratamientos de salud. Hospitales y centros ambulatorios se caen a pedazos, lo que hay son bacterias hospitalarias, por falta de insumos, agua, limpieza, equipos médicos especializados y de aire acondicionado.
La falta de consenso de la comunidad internacional, por tener diferentes intereses y prioridades, dificulta la adopción de medidas coordinadas, para la defensa y restauración de Venezuela, es un proceso complejo que requiere de su apoyo, para crear una sociedad más justa, equitativa y democrática.
La comunidad internacional puede actuar como mediadora en el conflicto político, para facilitar la transición. La cooperación entre países vecinos, nos puede ayudar a promover la estabilidad y la democracia.
Esperemos la elección norteamericana entre otras variables, que puedan dar oxígeno a nuestra democracia, que sufre y padece los embates de una autocracia militarista, al igual que países vecinos.
