Reverberación fosfórica del mar
Por: Azalea Liscano Henríquez
Tiempos borrascosos en esta Venezuela Amada
Las elecciones estuvieron precedidas por el Acuerdo de Barbados sobre garantías electorales firmado entre el gobierno y la oposición en 2023. Desde la firma de este, ha sido violado repetidamente por el gobierno de Nicolás Maduro, quien pretende, con estas elecciones legitimarse para salir de las sanciones económicas internacionalmente.
¿Cree Usted que merecemos esta paupérrima calidad de vida improductiva, agobiante, que se vive dentro y fuera de Venezuela?
Hemos hecho nuestros deberes y derechos constitucionales, todo lo democráticamente posible. Primero el voto y desde el 28J, manifestaciones, concentraciones y protestas, caracterizadas por ser cívicas, respetuosas y pacíficas, para lograr que el proceso democrático se consolide y sea exitoso, con honestidad, con solidaridad.
Estamos en presencia de la liberación y lucha del espíritu democrático, largo tiempo avasallado, con el quiebre de los partidos, la hipocresía y el doble juego de muchos de sus exponentes y el agotamiento de las ideologías, …
El ciudadano venezolano humillado, por la violencia militarista y la incapacidad e indolencia de grupos políticos, anclados en el partidismo de franquicias, evidencian desconocer la importancia del ciudadano conmocionado, que además tiene que maniobrar para subsistir porque los políticos, no han entendido la defensa de su representación.
¿Maduro hasta cuándo crees que es Posible?
La democracia venezolana, tiene toda la fuerza de un movimiento de liberación, en ruptura con la hegemonía de un Estado-partido, que ha destruido al país, durante un cuarto de siglo. Desde finales de los años 90, los movimientos estudiantiles en Venezuela, jugaron un papel fundamental en la movilización comunitaria, que nos despertó la lucha por la democracia y a principios de los 2.000, la ciudadanía experimentó mayores manifestaciones y protestas sociales, de gran magnitud.
El impacto político, aunque no exista un récord oficial, por grandes manifestaciones opositoras a Chávez, jugaron un papel crucial en la vida política venezolana y contribuyeron a moldear el rumbo del país. La participación ciudadanaen contra ahora de Maduro, hademostrado la capacidad de la sociedad civil venezolana, para organizarse cívicamente y expresar su profundo descontento.
La Memoria Pública que registra hoy el venezolano, es el hambre, la miseria, la persecución policial, la corrupción política, narcotráfico y el aplique socialista, que sigue de espaldas a la Constitución, en apoyo a una tiranía en pleno siglo XXI, como autocracia militarista, responsable de la regresión que vive Venezuela y los venezolanos.
Una diáspora dolorosa que para muchos será sin retorno. Exilio que se puede considerar un episodio paradigmático de la historia venezolana, con presencia política y simbólica en el país y manifestaciones apoteósicas, en el exterior, que muestran el descontento contra la dictadura.
En todas partes, prevalece el gen democrático con fuerza y energía, rechazando a quienes han subyugado y destruido el sistema político venezolano, acomodando una tiranía grotesca por la actitud primaria de Maduro, que genera burla, sátira y vergüenza en el mundo y la postmodernidad.
¡Señor Jesucristo ten Piedad de Venezuela y los venezolanos!
Vivimos tiempos de dudas y dificultad, azotada por el hambre, arrinconados por el militarismo, son días de carencias y enfermedades sin remedio, más no porque no haya medicamentos… la vida ciudadana, ha ido desmejorado, por la ansiedad, el estrés, problemas de salud, y resolver el día a día.
Todo este dramático panorama, a casi tres meses del 28J, con el presidente de la República Edmundo González Urrutia, exilado en España y la líder María Corina Machado enconchada y resguardada por su vida y seguridad, nos marca un panorama político complicado.
Una masa crítica harta del encajonamiento e imposición partidista del PSUV, con subgrupos de choque y una guardia pretoriana irrespetuosa, que no ha comprendido la marcada decisión de 7.303.482 de ciudadanos, que motorizaron a partir del voto, un cambio a favor de la democracia, la paz y la libertad.
Todos sabemos que Venezuela ha sufrido un ataque espiritual malévolo, desconocido, de grandes dimensiones, para dominarnos, adormecernos, inhabilitarnos, incluso con, el irrespeto de violar hasta el sarcófago del Libertador Simón Bolívar, tomar partes de su osamenta y de muchos otros próceres, cuyas tumbas han sido profanadas.
Recemos a Nuestra Madre la Virgen María
¡Sólo la oración nos hará libres! El mes de Octubre desde siempre, ha estado dedicado al Rosario a la Virgen María.
Venezuela, es el único país del mundo, consagrado al Santísimo Sacramento, que es Cristo presente en la hostia bendecida durante la Misa. Esta presencia no es simbólica sino real. Es una presencia activa, es el rostro de Dios. Católicos y ortodoxos, coinciden en reconocer en el pan y el vino de la Misa, el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
Venezuela fue consagrada al Santísimo Sacramento el 02 de julio de 1899, en siglo XIII por el Padre Juan Bautista Castro, fundador de las Siervas del Santísimo Sacramento y arzobispo de Caracas. Venezuela celebra 125 años de la Consagración al Santísimo Sacramento, «Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo».
Monseñor Mario del Valle Moronta Rodríguez, Obispo de la Diócesis de San Cristóbal junto a la Conferencia Episcopal, nos recuerda que nuestra Madre Santísima, intercede ante su hijo, a través de nuestras oraciones.
Hay que implorar la bendición de Dios sobre Venezuela, invocar al Santísimo y Divinísimo Sacramento del Altar, entregarnos a la oración constante. Debemos encomendar a Venezuela, a la protección de Jesús Sacramentado, para que su gracia se mantenga siempre operante.
La oración es “la luz, la fuente y el motor” de nuestra vida como cristianos. Vivimos inexplicablemente acontecimientos históricos, que han marcado un hito, en la relación del pueblo venezolano con Dios y que hoy cobra especial relevancia en un contexto de desafíos y esperanzas.
