Un partido es más que una tarjeta
Pedro González Silva
En estos tiempos que vive Venezuela, han proliferado “partidos” que no son más que
tarjetas electorales, organizaciones políticas “de maletín”, sin estructuras ni militantes,
solamente con unos cuantos “propietarios” que, en tiempo de elecciones, brindan “apoyos”
a diestra y siniestra.
Aunque mencionamos este hecho, no es nuestra intención dedicar este artículo a criticar a
los poseedores de tarjetas, apenas describimos la situación, para adentrarnos en el tema que
realmente nos interesa: la existencia de partidos políticos fuertes, robustos, estructurados,
como importante sostén de la democracia.
Por supuesto, que un partido necesita estar debidamente registrado y tener su tarjeta, porque
es mediante ella que el elector va a expresar su apoyo a una determinada tolda política; sin
embargo, un partido político es mucho más que una tarjeta.
Según la misma ley de partidos políticos, una organización de este tipo debe contar por lo
menos con el apoyo del 0,5% de los electores en, mínimo, 12 estados del país, para ser
catalogado como un partido de carácter nacional, o de igual manera, un 0,5% en por lo
menos un estado, para ser un partido regional.
Un partido político debe contar con estructuras, es decir, juntas directivas, tanto a nivel
nacional como en los respectivos estados, e incluso en los municipios de cada región, y aún
más, un partido debe apuntar a tener comités directivos en cada sector, caserío, etc., es
decir, lo que algunos llaman “comités de base”.
Un partido político debe tener sus lineamientos programáticos, una ideología o tendencia
doctrinaria, y debe contar con sus estatutos. Por supuesto, es importante que tenga su
registro de militantes.
Hoy más que nunca, nuestro país requiere de partidos sólidos, fuertes, partidos de “verdad”,
eso se mide más allá del caudal electoral, se mide en primer lugar por la forma como están
estructurados y en la medida en que cuenten con todos los elementos que hemos
mencionado.
Luego viene su accionar: la búsqueda de hacer crecer su caudal electoral hasta conquistar el
poder democráticamente en las diversas instancias donde hay elección popular.
Además, un partido es más que una maquinaria que solo se moviliza en tiempo de
elecciones para hacer proselitismo; una verdadera organización política se dedica al trabajo
social en forma permanente.
Es importante que las organizaciones políticas se ocupen un poco más de sus “asuntos
internos”, dicho esto en un buen sentido, es decir, que se ocupen de organizarse bien,
prepararse política e ideológicamente, con visión de futuro, y muy especialmente, con el
ejercicio de la democracia interna.
En esta tarea se encuentra actualmente uno de los partidos históricos de nuestro país, como
lo es el Partido Demócrata Cristiano Copei, próximo a cumplir 79 años de existencia, y que,
hasta el presente, le ha dado al país dos Presidentes de la República, además de una buena
cantidad de gobernadores, alcaldes, legisladores y concejales.
Actualmente, Copei está en un proceso de renovación de sus estructuras, practicando, fiel a su doctrina, la democracia interna. El 12 de enero de 2025 realizará su Convención
Nacional, conforme a sus estatutos, para elegir sus nuevas autoridades, para celebrar a lo
grande, su nuevo aniversario, un día después, el 13 de enero.
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