Los jóvenes fueron arrestados los días lunes 29 y martes 30 de julio. Sus familias denuncian que autoridades judiciales no les han permitido verlos. “Les están violando el derecho al libre proceso”, aseguran. Coinciden en que ninguno es terrorista, como los acusa la Fiscalía.
A las 7:00 a.m. del domingo 25 de agosto ingresaron al menos 150 jóvenes al Centro de Formación para el Hombre Nuevo “El Libertador”, conocido como cárcel Fénix, ubicado en el sector Tocuyito. Estos muchachos fueron detenidos entre el lunes 29 y martes 30 de julio por las protestas postelectorales.
“Esto es una injusticia. A ellos les están violando el derecho al libre proceso”, coincidieron los familiares de los aprehendidos, según reseñó en su página web la Organización No Gubernamental (ONG) Una Ventana a la Libertad (UVL).
Estos ciudadanos estaban recluidos en los centros de detención preventiva del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana (CPNB) en Los Guayos, la Policía Municipal de Naguanagua y el Fuerte Paramacay.
De acuerdo con lo informado por UVL, a los parientes de los arrestados no les han permitido conversar con ellos, “porque no han pasado los 45 días de investigación”.
Un hombre que tiene preso a dos sobrinos y a la novia de uno de ellos señaló a UVL que a los tres los detuvieron el martes 30 de julio, a las 2:00 p.m., en Guacara, sin tener nada que ver con las protestas.
“Los interceptaron, les quitaron las tres motos y se los llevaron presos acusándolos de terroristas, algo muy alejado a la realidad. A ellos los secuestraron. Ahora las tres motos no aparecen”, dijo.
Se desmayó
UVL también reseñó el caso de un joven arrestado el 30 de julio en Barquisimeto, estado Lara, y trasladado a la cárcel “Fénix Carabobo” el día 6 de agosto.
“Él conducía su carro cuando varios vehículos le bloquearon el paso. Fue tanto el pánico que sintió que se desmayó. Pero no contentos con eso, le pusieron una bolsa en la cabeza y se lo llevaron preso. El carro de mi yerno no aparece por ningún lado”, contó su suegro.
A este joven, quien tiene una niña de 5 años, lo acusan de terrorismo, incitación al odio y daño al patrimonio público. “Esto es totalmente falso. La hija de mi yerno no hace más que preguntar por su papá. Todo esto está causando un gran daño y dolor en la familia”, declaró a la ONG.
Vía El Pitazo
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